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Albóndigas de bacalao con pasas y piñones en salsa verde

Plato de albóndigas de bacalao en salsa verde

¡Hola gamberros! Se acerca Semana Santa y el bacalao es uno de los ingredientes estrella de los platos tradicionales de estas fechas. Por eso, he decidido utilizar el bacalao como producto protagonista de la receta de hoy. Os propongo elaborar unas albóndigas de bacalao con pasas y piñones en salsa verde.

Para ello, como siempre, os recomiendo utilizar un buen producto y por eso mismo yo me fui la semana pasada al Mercado de Santo Domingo a comprar un buen bacalao en salazón. Bueno, gamberros, ha llegado el momento de ponernos manos a la obra. ¡A  cocinar!

Albóndigas de bacalao con pasas y piñones en salsa verde

Plato de albóndigas de bacalao en salsa verde

Ingredientes para 4 personas

Para las albóndigas de bacalao:

  • 400 g de bacalao en salazón (Yo he cogido tiras pero escoged la parte que más os guste)
  • 2 rebanadas grandes de pan duro
  • 2 huevos
  • 1 cebolla de fuentes
  • 50 g de pasas
  • 50 g de piñones
  • 1 ajo
  • Perejil
  • Harina para rebozar
  • Sal
  • Pimienta
  • AOVE (Aceite de oliva virgen extra)

Para la salsa verde:

  • 4 pieles de bacalao
  • 1 cebolla de fuentes
  • 2 dientes de ajo
  • 1 buen manojo de espinacas
  • AOVE (Aceite de oliva virgen extra)
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración de las albóndigas:

Lo primero que hay que hacer en esta receta es desalar el bacalao. También desalamos las pieles de bacalao que utilizaremos para la salsa. Lo colocamos en un cuenco muy amplio con agua fría y lo metemos en la nevera durante 48 horas (Depende del tamaño de las piezas de bacalao). Hay que cambiarle el agua 3 veces al día. Cada vez que cambiéis el agua acordaos de enjuagar bien el bol porque, a veces,  queda sal en el fondo.

Pochamos a fuego medio las dos cebollas de fuentes (La que vamos a utilizar para las albóndigas y la que vamos a utilizar para la salsa). Dejamos que queden doradas. Veréis que está variedad de cebolla tiene un sabor dulce verdaderamente alucinante. Una vez la cebolla tenga la textura y el color que buscamos, echamos la mitad en un bol y la otra mitad la reservamos para elaborar la salsa. Incorporamos en el bol donde tenemos la cebolla el pan roto con las manos, el ajo rallado, los dos huevos y el bacalao que habremos deshecho levemente con las manos. Si compráis un bacalao de buena calidad os recomiendo que no trituréis esta mezcla porque es genial encontrarse trozos generosos de bacalao cuando se muerden las albóndigas. Es cierto que cuesta más bolearlas pero creo que merece la pena. Incorporamos los piñones tostados (Reservamos unos cuantos para la presentación) y las pasas que habremos hidratado previamente en agua. Salpimentamos la mezcla y le añadimos perejil al gusto. Os recomiendo que dejéis reposar esta mezcla en el frigorífico un par de horas para que coja cuerpo y sea más sencillo dar forma a las albóndigas. Si sois unos impacientes como yo ya podéis darle forma a las albóndigas, enharinarlas y freírlas en aceite de oliva virgen extra bien caliente. Una vez estén doradas las sacamos a un papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Las reservamos.

Para la salsa verde:

Tenemos la cebolla pochada de la elaboración anterior. Incorporamos las pieles de bacalao junto con los ajos laminados y lo ponemos a fuego medio. Veréis como empieza a salir la gelatina de las pieles. Le añadimos las espinacas finamente picadas y le añadimos un poco de agua. En cuanto las espinacas de un hervor lo retiramos del fuego. No dejéis que cuezan mucho rato porque perderemos su maravilloso color verde. Lo trituramos hasta que quede una textura sedosa. Lo colamos y lo devolvemos nuevamente a la cazuela. Lo ponemos a punto de sal. Añadimos las albóndigas que teníamos  reservadas y las calentamos. En cuanto estén calientes las retiramos del fuego porque es imprescindible que no se pase el bacalao y nos queden bien jugosas.

Emplatado

Servimos las albóndigas con una buena cantidad de salsa y lo acompañamos por los piñones tostados que teníamos reservados.

Bueno gamberros, espero que disfrutéis de este plato. Está verdaderamente rico y tiene un color espectacular. Es cierto que tiene un poco de trabajo pero os prometo que merece la pena.

¡Que aproveche gamberros!

Plato de albóndigas de bacalao en salsa verde

Salt&Pepper

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