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Salsa de tomate casera en conserva

Salsa de tomate en conserva

 ¡Hola gamberros! Estamos en plena temporada de tomate que son, precisamente, la materia prima de una de las salsas más deliciosas del mundo: la salsa de tomate casera.  Aunque la tradición popular dice que los tomates tienen que ser de pera, yo os recomiendo pasaros por el Mercado de Santo Domingo y llevaros los tomates más maduros que tengan. No importa la variedad que sean, de hecho si os lleváis diferentes variedades de tomate conseguiréis una salsa de tomate mucho más compleja y deliciosa. En esta ocasión mi salsa de tomate está elaborada exclusivamente con cebolla y ajo pero podéis incorporarle pimientos verdes o zanahoria si os apetece. Bueno gamberros, ¿cocinamos?

Salsa de tomate casera en conserva

Salsa de tomate en conserva

Ingredientes:

  • 2 kg de tomate muy maduro
  • 5 cebollas
  • 1 cabeza de ajos
  • AOVE (Aceite de oliva virgen extra)
  • Sal
  • Pimienta

Modo de elaboración:

Comenzamos picando tanto la cebolla como los ajos. Los ponemos a sofreír en una cazuela grande con una cantidad generosa de aceite de oliva virgen extra. Dejamos que se doren poco a poco. Este proceso es muy importante porque la cebolla bien caramelizada aportará el dulzor necesario para la salsa de tomate y no necesitaremos incorporarle azúcar o miel posteriormente. Una vez nuestras verduras tengan un color bien bonito, subimos el fuego al máximo e incorporamos nuestros tomates bien lavados y cortados en trozos. No le quitéis ni la piel ni las semillas, tened en cuenta que es en esas dos partes es donde se concentra la mayor parte del sabor del tomate. Freír las verduras hasta que se consuma el agua del tomate sin parar de removerlo para que no se pegue en el fondo de la cazuela. Este proceso puede llevar entre 30 y 40 minutos. Una vez hayamos frito bien el tomate, lo trituramos de manera que quede una salsa bien fina. La colamos para eliminar posibles impurezas y los vertemos nuevamente a la cazuela. La salpimentamos y lo dejamos cocer hasta que tenga la consistencia que más nos guste. A mí me gusta que el tomate esté bien concentrado por lo que lo he tenido 25 minutos cociendo a fuego bajo. En este instante podéis personalizar vuestra salsa de tomate. A mí me gusta hacer diferentes variedades incorporando a algunas un poco de copos de guindilla, a otras un poco de orégano… ¡SED CREATIVOS!

Esta misma salsa la podéis congelar sin problemas. Sin embargo yo os voy enseñar a hacerlos en conserva.

Lo primero que tenéis que hacer es esterilizar los frascos que vamos a utilizar. Para ello os recomiendo meterlos, bien limpios, en el lavavajillas y hacerles un lavado corto. Si no tenéis lavavajillas podéis cocerlos en agua hirviendo. Rellenamos los frascos hasta arriba, los tapamos bien  y los ponemos a cocer en una cazuela grande con agua. Los dejamos cocer durante 20 minutos. Os recomiendo poner un paño bien limpio en el fondo de la cazuela porque el contacto directo de la conserva con el fondo puede provocar que se rompan.

Bueno, gamberros, ya tenemos nuestras conservas preparadas. Es cierto que conllevan mucho trabajo pero la verdad es que merece la pena tener tomate casero bien rico para todo el año. Ya me contaréis qué tal os queda.

¡Que aproveche gamberros!

Salsa de tomate en conserva

 

Salt&Pepper

4 Comentarios

    • ¡Me alegro mucho Raquel! Claro que sí, hay que adaptarlas a los gustos de cada uno. A mí me encanta con guindilla 🙂 ¡Un besico!

    • ¡Muchas gracias! Es cierto, estamos en plena temporada de tomate y es el momento de llenar nuestra despensa de deliciosa salsa de tomate casera. ¡Un saludo!

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