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Navarín de cordero: Invisible de Paul Auster

Plato de navarín de cordero con verduritas y alioli de hierbabuena.

¡Hola gamberros! Hoy es día del libro y me apetecía elaborar una nueva receta literaria. Hasta ahora siempre me he basado en clásicos de la literatura pero en esta ocasión he decidido rendir homenaje a una maravillosa novela moderna: Invisible de Paul Auster. Se trata de un thriller con tintes eróticos y filosóficos que gira en torno a la figura de Adam Walker, un jovencito aspirante a poeta que estudia en la Universidad de Columbia y una enigmática pareja que ejerce de mecenas con el poeta. Los nombres de estos inquietantes personajes son Rudolf Born y Margot. Son los culpables de la mayoría de las escenas tensas de la obra. Una de estas escenas se desarrolla en casa de la pareja donde Walker es invitado a cenar. El plato principal es un navarín de cordero que se supone verdaderamente delicioso y que sirve de tema de conversación inicial para degenerar en una oscura proposición encubierta.

Texto del libro Invisible de Paul Auster

Voy a recrear este navarín de cordero que vamos a acompañar de un alioli de hierbabuena y unas verduritas. ¿Cocinamos?

Navarín de cordero: Invisible de Paul Auster

Plato de navarín de cordero con verduritas y alioli de hierbabuena.

Ingredientes para 4 personas

Para el navarín de cordero:

  • 1 paletilla de cordero deshuesada y cortada en trozos regulares
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • Caldo de verduras hasta cubrir
  • AOVE (Aceite de oliva virgen extra)
  • 1 rama de tomillo
  • 1 rama de romero
  • 1 puñado de alubias verdes
  • 2 zanahorias grandes
  • 2 nabos
  • Sal
  • Pimienta

Para el alioli de hierbabuena:

  • ½ vaso de aceite de girasol
  • 1 huevo campero
  • 1 ajo
  • 1 ramillete de hierbabuena escaldada
  • Sal
  • Pimienta

Terminación del plato:

  • Flores de romero
  • Hojas de menta

Modo de elaboración del navarín de cordero:

Bueno gamberros, vamos a preparar este plato de origen francés. Veréis que es sencillísimo y está súper rico. No me extraña que Adam Walker, el personaje principal de Invisible, alucinara con este guiso.

Comenzaremos poniendo aceite de oliva virgen extra en una cazuela baja a fuego fuerte. Salpimentamos el cordero y lo doramos bien en la cazuela. Éste es el paso más importante de toda la receta. El cordero debe estar bien dorado porque es lo que aporta sabor al guiso. Cuando el cordero tenga un color bien bonito lo sacamos a un plato y lo reservamos. Observaréis que en el fondo de la cazuela ha quedado una capa oscura proveniente de dorar el cordero. ¡Aquí es donde reside todo el sabor! Vamos a desglasar la cazuela añadiendo la cebolla cortada en brunoise (cuadrados pequeñitos) y los ajos laminados. Debemos dorarlo a fuego lento mientras raspamos sin miedo el fondo de la cazuela. Veréis que la cebolla la va desglasando poco a poco. En este paso lo que hemos hecho ha sido recuperar el sabor del fondo de la cazuela e incorporarlo a nuestro guiso. Cuando la cebolla tenga un dorado bonito y esté blandita le añadimos el vino blanco y dejamos que evapore el alcohol. Incorporamos el cordero que teníamos reservado y lo cubrimos con caldo de verduras  (También puede ser caldo de pollo). Vamos a aromatizar nuestro guiso con el romero y el tomillo. Lo tapamos y dejamos que cueza todo muy lentamente durante 1 hora. El cordero tiene que quedar muy blandito pero que no se deshaga.

Terminaremos el navarín limpiando y cortando a nuestro gusto las alubias verdes, las zanahorias y los nabos. Los cocemos como más nos guste. Ya sabéis que a mí me encantan las verduras al dente así que yo solo los he escaldado. Añadimos nuestras verduras al guiso de cordero y dejamos que de un hervor para que se mezclen los sabores. Como todos los guisos está mucho más rico de un día para otro.

Aunque el navarín tradicional no lleva nada más, nosotros lo vamos a terminar con un alioli de hierbabuena.

Modo de elaboración del alioli de hierbabuena:

Para elaborar el elioli, ponemos el aceite de girasol, el huevo, la sal, la hierbabuena previamente escaldada y el ajo en un recipiente estrecho y alto. Ponemos el brazo de la batidora en el fondo y batimos. Cuando haya emulsionado el fondo, lo vamos subiendo poco a poco hasta que tengamos la mayonesa preparada. Este alioli es perfecto para acompañar unas verduras o unas chuletillas de cordero a la brasa.

Terminación del plato:

Ponemos un cazo generoso de nuestro navarín de cordero y lo terminamos con unos puntos de alioli de hierbabuena, unas flores de romero y unas hojas pequeñitas de hierbabuena.

¡Gamberretes! Espero que disfrutéis de este guiso literario. Creedme, el mejor acompañamiento para este guiso es la lectura de Invisible de Paul Auster… ¡OS VA A ENCANTAR!

¡Que aproveche gamberros!

Plato de navarín de cordero con verduritas y alioli de hierbabuena.

Salt&Pepper

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