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Verduras de invierno

¡Hola gamberros! Considero de vital importancia conocer los productos de temporada, especialmente cuando hablamos de verduras. Es cierto que las verduras de invierno están algo infravaloradas sin embargo a mí personalmente me encantan y me gustaría hacer un breve repaso por algunas de ellas así como la forma en la que se pueden consumir. ¿Vamos allí?

Borraja

Tienen un sabor delicado a tierra y una agradable acidez que lo convierten e n una verdura realmente especial. Es elegante y fina. Se cocina desprovista de las hojas y pelada con muchísima paciencia. Veréis que los tallos son más anchos por la parte inferior que por la parte superior. Lo que yo hago es dividirla en dos partes y darle 3 minutos de cocción a la parte ancha y 2 a la parte estrecha. Os puede parecer poco tiempo pero es la manera de que quede al dente y de que conserve su precioso tono verde.

Brócoli

Es una verdura de la familia de las crucíferas y resulta totalmente polifacética. Se puede consumir frita, horneada, al vapor, cocida, salteada y cruda. Se puede comer desde los floretes hasta el tallo central bien pelado. ¡Por favor no os paséis con la cocción! Tiene un crujiente maravilloso, conservadlo.

Cardo

Hay pocas verduras que me gustan más que el cardo. Las hojas exteriores se consumen muy bien peladas y cocidas y las hojas interiores se cortan de manera longitudinal, se ponen en agua con hielo y se comen crudas en ensalada. Son una verdadera delicia.

Coliflor

Es, sin ninguna duda, la reina de las verduras de invierno. Es imponente, preciosa y con un sabor característico que muchos odian y otros muchos amamos. Creo sinceramente que los que corréis en dirección contraria a la coliflor es, simplemente, porque no la habéis comido en su punto justo de cocción. Cuando la coliflor cuece más de 8 minutos empiezan a salir desagradables aromas y sabores que recuerdan al azufre y que son el motivo por el que muchos detestan la humilde coliflor. Os propongo consumirla de otras maneras. ¿Qué os parece si probamos a consumirla en crudo cortada muy fina, al vapor, frita o levemente cocida de manera que conserve ese agradable crunch.

Coles de Bruselas

Estas pequeñas coles de intenso sabor también tienen muchos detractores y defensores. Simplemente escaldándola y salteándola con mantequilla resulta sabrosa y muy resultona pero os confesaré que como más me gustan a mi son fritas y con un puñado generoso de sal marina.

Lombarda

¿Soy al único al que la lombarda le parece una verdura casi sobrenatural? Esta textura rígida y crujiente y su fantástico color… ¡MARAVILLOSA! Estoy seguro de que algunos de vosotros cuando escucháis hablar de la lombarda enseguida os entran sudores fríos y recuerdos a sabores a azufre y otras aberraciones… Nuevamente, con la lombarda ocurre exactamente igual que con la coliflor; el aroma y sabor a azufre lo provoca la sobrecocción de la pobre col. Sin embargo con una leve cocción (Un máximo de 2 minutos), marinada, salteada o incluso cruda, es absolutamente GENIAL. Tiene una de las texturas más interesantes del panorama vegetal y, desde luego, cortada muy fina y salteada en la sartén con el fuego bien fuerte es una delicia. Los que no habéis comido una lombarda bien cocinada, no habéis comido lombarda.

Escarola

Con su forma caprichosa y ese elegantísimo amargor, la escarola es la reina de las ensaladas de invierno. No le hace falta absolutamente nada más que un poco de sal y unas gotas de un buen aceite de oliva virgen extra. Personalmente, me vuelve loco con unos granos de granada. Tengo pendiente enseñaros una ensalada riquísima fruto de la creatividad culinaria de mi abuela; en temporada de caza era habitual que los domingos en casa de mi abuela vinieran acompañados de una fuente gigante de ensalada de escarola con escabeche de perdices y granada. Era sabrosa, excesiva, casi adictiva y visualmente muy atractiva.

Col rizada

Es la protagonista de infinitos guisos a lo largo y ancho de la geografía española pero también es maravillosa comida en la tradicional ensalada de col, rellena de carne y arroz o salteada con un buen chorizo. Si queremos conocer todos los beneficios de las verduras de invierno es necesario salir de nuestra zona de confort y probar técnicas nuevas que nos mostrarán un abanico increíble de posibilidades y sabores.

Salt&Pepper

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