2

Perrunillas

Plato de perrunillas. Son unas galletas típicas de Salamanca.

¡Hola gamberros! ¿Qué tal van las Navidades? Hoy os traigo una receta muy especial para mí, de hecho la receta es de mi madre que, a su vez, había heredado de la bisabuela Rosa. Por esta razón, y sin que sirva de precedente, no voy a hacer ningún cambio en la receta. En esta ocasión me gustaría preservar la memoria de mi bisabuela haciendo estas deliciosas galletas tal y como las hacía ella. Además de tener un alto componente emocional, son absolutamente deliciosas. El sabor recuerda a los almendrados pero tiene una textura crujiente y quebradiza realmente MARAVILLOSA. ¡ME ENCANTAN! Bueno gamberros, ¿me acompañáis por este viaje a través del tiempo y de los sabores?

Perrunillas

Plato de perrunillas. Son unas galletas típicas de Salamanca.

Ingredientes:

  • 250 g de manteca de cerdo
  • 200 g de almendra molida
  • 800 g de harina de trigo
  • 4 huevos
  • 400 g de azúcar
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pellizco de sal

Modo de elaboración:

Lo primero es precalentar el horno a  grados. Comenzamos extendiendo la harina sobre una bandeja de horno y lo horneamos durante 30 minutos a  grados moviéndola de vez en cuando. Por otro lado tostamos la almendra molida en una sartén a fuego bajo sin parar de remover. Le cuesta tostarse 15 minutos más o menos. Notaréis que tiene el tostado perfecto porque el olor cambia y el color varía sutilmente. Dejamos enfriar tanto la harina como la almendra.

Derretimos la manteca a fuego lento. Mientras se deshace la manteca batimos los huevos junto con el azúcar, el bicarbonato y un pellizco de sal. Cuando la manteca esté deshecha y se haya enfriado un poco la agregamos a los huevos y lo integramos todo bien. Vamos incorporando la harina tostada y la almendra. Podemos iniciar este proceso en el bol pero a medida que la masa vaya cogiendo consistencia os recomiendo tirar la mezcla a la encimera y amasarla levemente. La masa de estas galletas es recomendable no amasarla demasiado porque pierden esa textura hojaldrada tan genial que las caracteriza.

Dejamos reposar la masa en el frigorífico durante 1 hora más o menos. Transcurrido este tiempo, extendemos la masa con un grosor de unos 3 cm y cortamos las galletas con un cortador de la forma y el tamaño que os guste. Mi bisabuela solía cortarlas de forma cuadrada con el cuchillo. Yo he utilizado un cortador cuadrado acanalado que queda muy chulo. Pintamos la superficie con yema de huevo y las introducimos al horno previamente precalentado a 200 grados durante 18 minutos más o menos. La superficie tiene que quedar dorada y brillante. Estas galletas son muy frágiles recién horneadas por lo que os recomiendo dejarlas enfriar en la bandeja para luego poderlas coger con facilidad.

Aunque en mi casa siempre se han hecho por Navidad, es cierto que es una galleta deliciosa en cualquier momento del día y del año, sobretodo acompañada por un buen café.

En fin gamberretes, espero que las hagáis y que las disfrutéis. Tened cuidadín porque son muuuuy adictivas.

¡Que aproveche gamberros!

Plato de perrunillas. Son unas galletas típicas de Salamanca.

Salt&Pepper

2 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *