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Pastelitos de arroz y pollo agridulce

¡Hola gamberros! Estamos en plena temporada de piscina y muchas veces nos volvemos locos para preparar las comidas que nos vamos a llevar. Reconozcámoslo, estamos hasta el moño del filete empañado y de la tortilla de patata. Hoy os propongo seguir la tradición japonesa y hacer unos deliciosos pastelitos de arroz y pollo agridulce. Es una genial receta de aprovechamiento y se pueden rellenar de lo que más os gusten. Os aconsejo pasaros por el Mercado de Santo Domingo y rellenarlo de los productos que más os gusten.  Además, estos pastelitos, se preparan con antelación y son muy cómodos de transportar y de comer. ¡Y están BUENÍSIMOOOOOOOOOS! ¿Cocinamos?

Pastelitos de arroz y pollo agridulce

Ingredientes para 4 personas

Para el arroz de sushi:

  • 500 g de arroz bomba
  • 500 ml de agua
  • 100 ml de vinagre de arroz (o de manzana)
  • 70 g de azúcar
  • Sal

Para el pollo agridulce:

  • 300 g de pollo asado (o se pueden cocer dos pechugas de pollo)
  • ½ cebolla
  • 1 ajo
  • 3 cm de jengibre
  • 250 ml de tomate frito
  • 4 ruedas de piña en almíbar con su almíbar
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)
  • Pimienta
  • Sal

Elaboración del shari o arroz para sushi:

 Bueno gamberros, que sepáis que podéis realizar este pastelito con arroz cocido de la manera convencional pero el punto agridulce del clásico arroz de sushi le queda muy bien y le da un toque original y divertido. Además, el arroz cocido y condimentado de esta manera os vale para hacer sushi.

Lo primero que vamos a hacer es lavar el arroz hasta que el agua salga transparente. Con esta operación estamos eliminando parte del almidón del arroz. Luego colocamos el arroz en una olla con los 500 ml de agua. El agua debe quedar a un dedo, aproximadamente, del nivel del arroz. Lo cocemos a fuego fuerte en una olla cerrada durante 10 minutos. Bajamos el fuego al mínimo y lo cocemos 11 minutos más con la olla siempre bien cerrada. Luego retiramos del fuego y dejamos reposar el arroz durante 15 minutos.

Mientras, ponemos el vinagre, el azúcar y la sal en un bol y lo metemos en el microondas 1 minuto. Lo movemos bien hasta que el azúcar se deshaga en el vinagre.

Extendemos el arroz en un bol y le vamos incorporando la mezcla de vinagre mientras lo vamos moviendo con una cuchara de madera. En la tradición japonesa es común enfriar el arroz abanicándolo. Dejamos que se enfríe y mientras vamos a preparar el relleno.

Elaboración del pollo agridulce

Yo voy a hacer este relleno porque tengo las pechugas de un pollo que asé ayer pero podéis hacerlo con salmón, bonito o con lo que más os guste. Incluso podéis cocer un par de pechugas de pollo para realizar la misma elaboración. Otra opción es utilizar conservas y rellenarlo por ejemplo de un poco de atún en escabeche con tomate y un poco de guindilla. ¡La imaginación al poder!

Para elaborar el pollo agridulce vamos a picar la cebolla en juliana y la ponemos en una sartén a fuego medio con un chorro de aceite de oliva. Le incorporamos el ajo picado y el jengibre rallado y lo doramos todo bien. Le incorporamos la piña cortada finamente con su propio almíbar, el tomate frito y una cucharada de salsa de soja. Dejamos que reduzca la salsa 1/3 del volumen. Yo lo he tenido a fuego medio durante 25 minutos.

Mientras la salsa se termina de hacer, desmigamos el pollo y lo reservamos.

Una vez nuestra salsa esté lista la trituramos con la batidora y la colamos. Ponemos la salsa en un cazo y le damos un hervor para que recupere el color. Veréis que queda una salsa con un color increíble y muy brillante.

Mezclamos la mitad de la salsa con el pollo y la demás la reservamos para decorar los pastelitos y para que se eche un poco más el que quiera.

Elaboración de los pastelitos

Para hacer los pastelitos basta con coger 4 recipientes pequeños (podéis usar tazas de café) y cubrir el interior con papel plástico para que no se pegue el arroz a las paredes. Ponemos en el fondo una parte del arroz de sushi. Presionamos levemente. Echamos una parte del pollo agridulce y lo volvemos a cubrir con arroz. Presionamos de nuevo. En este momento podéis darle la vuelta a vuestro recipiente y desmoldarlo con ayuda del papel plástico o taparlo con el papel plástico sobrante y meterlo directamente al bolso de la piscina para desenvolverlo a la hora de comer.

Os aconsejo acompañar el pastelito con unos brotes o una ensalada y con un poco más de salsa agridulce que es absolutamente deliciosa.

La comida para llevar va a dejar de ser aburrida. Se acabaron los bocatas de lomo con pimientos con ese pan blandengue en la piscina… E Imaginaos llevar uno de estos pastelitos al trabajo… Mola ¿no? ¡Tenéis que hacerlos! ¡Hacedme caso!

¡Que aproveche gamberros!

Salt&Pepper

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