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Crema de alcachofas de Navarra y burrata

¡Hola gamberros! Ya sabéis mi amor incondicional hacia las alcachofas de Navarra y aprovechando que estamos en plena temporada voy a proponeros una crema absolutamente deliciosa que tiene como protagonistas a las mencionadas alcachofas y la maravillosa burrata italiana. ¡Es un matrimonio perfecto! La burrata es un queso de la familia de las mozzarellas,  que al abrirlo tiene un interior cremoso y muuuy apetecible. Es un queso que resulta un poco complicado de encontrar pero los amigos de Garmesan lo distribuyen en diferentes puntos de Pamplona, entre ellos la Quesería de Guillermo en el Mercado del Ensanche. Si no la encontráis, podéis sustituirla por una mozzarella de buena calidad. Este plato es la comunión de la cocina navarra, la italiana y también la toledana porque vamos a terminar el plato con un poco de cecina de ciervo traída directamente de la bella Toledo que está de dar palmas con las orejas. Sí, suena complicado pero no lo es en absoluto. Venga gamberros… ¡¡¡A LOS FOGONES!!!

Crema de alcachofas de Navarra y burrata

Ingredientes para 4 personas:

  • ½ docena de alcachofas frescas de Tudela
  • 1 patata
  • 1 cebolla
  • 500 ml de caldo de verdura (o de agua)
  • 2 burratas (o 2 mozzarellas)
  • Sal
  • Pimienta
  • AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)

Elaboración de la receta

Quizás lo más laborioso de esta receta es limpiar las alcachofas. Os confieso que a mí me encanta. Simplemente tenéis que quitarle las hojas exteriores y cortarles la punta. Picadla en juliana junto a la cebolla y la patata anteriormente pelada y rehogad a fuego lento todas las verduras en una cazuela con AOVE. Una vez nuestras verduras adquieran un color bonito, las salpimentamos y les incorporamos el caldo. Dejamos que cueza todo durante 30 minutos para que la patata quede bien cocida. Una vez las verduras estén blanditas lo trituramos todo bien junto con una de las dos burratas.  No tengáis miedo de emplead tiempo en este proceso porque que la crema tenga una textura sedosa es una de las claves del éxito. La burrata le da un punto extra cremoso y le aporta un sabor lácteo que marida perfectamente con las alcachofas. Una vez tengamos la crema bien fina, la llevamos nuevamente a ebullición.

La servimos acompañada de la otra burrata que al contacto con el calor de la crema adquiere una textura maravillosa y con unas lonchas muy finas de cecina de ciervo de Toledo. También podéis utilizar un buen jamón o incluso un poco de panceta ibérica. Terminamos nuestra crema con un hilo de AOVE. La combinación de la crema de alcachofas junto con las frescura de la burrata en crudo y la salinidad de la cecina lo convierten en un plato lleno de contrastes y de sabor.

Ésta es una muestra de cómo una sencilla crema se puede convertir en un plato de auténtica fiesta.

¡Espero que disfrutéis de este platazo!

¡Que aproveche gamberros!

 

Salt&Pepper

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