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Espinacas a la crema con gratinado crujiente

¡Hola gamberros! A veces tengo la sensación de que me estoy olvidando de esas recetas sencillas y ricas que me hacen feliz. Quizás en la búsqueda de nuevos sabores y de platos creativos, a veces, dejo de lado esas recetas que me han acompañado a lo largo de toda la vida y que me han hecho sonreír. Hoy os traigo una de los platos de los que os hablo: Las espinacas a la crema con gratinado crujiente. Esta receta tiene un encanto indescriptible. Quizás es su cremosidad, el queso, el punto crujiente de su cubierta… ¿Existe algo más excitante que romper la cubierta crujiente de un plato? Bueno gamberros, hoy estoy un poco menos gamberro y un poco más tierno… ¿Qué le vamos a hacer? Bueno, ha llegado la hora de cocinar. J

Espinacas a la crema con gratinado crujiente

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Ingredientes para 4 personas:

  • 1 kg de espinacas frescas
  • 1 ajo
  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 50 g de mantequilla
  • 600 ml de leche entera
  • 200 g de queso Idiazábal
  • 1 cebolla
  • Pan rallado fresco
  • AOVE (Aceite de oliva virgen extra)
  • Nuez moscada
  • Pimienta
  • Sal

Elaboración de la receta

Lavamos bien las espinacas y les retiramos algunos de los rabos algo más duros que nos podamos encontrar. Salteamos las espinacas en una sartén bien caliente con 1 ajo laminado, sal, pimienta y un chorrete de aceite de oliva. La espinaca tarda muy poco en hacerse (Unos 5 minutos más o menos). Reservamos las espinacas salteadas.

Por otro lado, ponemos en una sartén amplia la mantequilla a fuego medio. Cuando se derrita, le incorporamos la cebolla cortada en juliana y dejamos que se poche a fuego lento para que esté blandita y dulce. Cuando tenga la textura que andamos buscando le incorporamos la harina y la sofreímos para eliminar el sabor a crudo. Cuando esté tostada le vamos incorporando la leche caliente poco a poco para hacer una bechamel muy ligera. Tened en cuenta que es un plato para comer con cuchara por lo que tiene que tener una consistencia de crema fina. Una vez tengamos la bechamel con la textura perfecta, le añadimos las espinacas salteadas.  Le incorporamos la mitad del queso Idiazábal rallado y dejamos que se funda. Le echamos un poco de nuez moscada y rectificamos de sal y pimienta. Ya tenemos nuestras espinacas a la crema preparadas pero aún queda darle un toque divertido y… ¡crujiente! Servimos las espinacas a la crema en recipientes individuales aptos para el horno y lo dejamos reposar para que se cree una pequeña película en la superficie. Luego las cubrimos abundantemente de migas de pan fresco y del resto de queso rallado. Las gratinamos en el horno hasta que la superficie esté muy dorada. Le dejamos reposar un par de minutos. Comprobaréis que la cubierta queda crujiente y deliciosa. Es genial el contraste del crujiente de la superficie con el interior cremoso de espinacas.

Este es uno de esos platos que me apasionan. Es sencillo, sin artificios, auténtico y delicioso. ¡Espero que os guste!

¡Que aproveche gamberros!

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Salt&Pepper

2 Comments

  1. Buena receta. En invierno suele pegar platos algo más cargados que los ligeros que solemos tomar en verano, y este parece ser uno de esos.

    Me lo apuntaré para realizarlo

    • Sí, este es un plato contundente más propio para otoño e invierno. Yo, personalmente, en verano y primavera prefiero recetas más ligeritas. ¡Jjejejej!
      ¡Muchas gracias Raúl!
      ¡Saludicos!

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