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Truchitas de Leitza rellenas

¡Hola gamberros! El verano pasado descubrí un producto que me conquistó al instante: las truchas de Leitza. Se trata de una trucha de tamaño pequeño. Tiene una carne mantecosa, delicada y con un sabor sutil y elegante. ¡Es una auténtica delicia! Aunque se puede comer perfectamente frita y está muuuy rica, en esta ocasión las vamos a rellenar. No quería romper el sabor refinado de la trucha así que vamos a rellenarla de puerro caramelizado y la vamos a envolver en una loncha de bacon de buena calidad. Es una receta sencilla y sin pretensiones al servicio del producto. ¡Os va a gustar! Por supuesto se pueden utilizar las truchas convencionales para realizar esta misma receta.

Truchitas de Leitza rellenas

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Ingredientes para 4 personas:

  • 8 truchas de Leitza (o 4 truchas convencionales)
  • 4 puerros grandes
  • 8 lonchas de bacon de buena calidad
  • 100 ml de nata líquida
  • 3 dientes de ajo
  • Tomates cherry
  • ¼ de cebolleta
  • Vinagre
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración del plato:

Vamos a empezar lavando bien las truchas. Yo les he quitado la cabeza y las espinas para que sea más cómodo a la hora de comer pero perfectamente podéis hacerlo sin retirarlas.  Al quitarle la espina, comprobaréis que la trucha adquiere una textura muy frágil así que hay que manipularla con mucho cuidado.

Por otro lado vamos a cortar el puerro en una juliana muy fina. Puede parecer mucho pero lo vamos a cocinar a fuego lento y el volumen bajará sustancialmente. Lo ponemos en una sartén amplia con aceite de oliva a fuego muuuuy lento. No tenéis que tener prisa. Tiene que tener una textura mantecosa y un color marrón claro brillante. Al probarlo veréis que los azúcares naturales del puerro han caramelizado y tiene un delicioso punto dulce sin necesidad de añadirle azúcar. Lo salpimentamos y le añadimos la nata. Te dejamos que dé un hervor, rectificamos de sal y pimienta y lo retiramos del fuego. Dejamos que se enfríe para poder trabajar con más comodidad.

Cuando la farsa esté fría, rellenamos las truchas con ella. Veréis como el sabor del puerro caramelizado marida perfectamente con el de la truchita. Una vez las tengamos rellenas, las envolvemos en una fina loncha de bacon. De esta manera les damos más consistencia a las truchas y le aportamos un punto ahumado que va muy bien con el resto de los sabores.

Freímos las truchas en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra y unos ajos troceados. Las sacamos cuando el bacon tenga un dorado bonito.

Vamos a acompañar nuestras truchitas con una ensalada de tomates cherry un tanto particular. ¡Le he robado la idea a mi ama! ¡Jjejee! Vamos a lavar bien unos cuantos tomates cherry. Ponemos una sartén con aceite de oliva virgen extra en el fuego. Cuando esté muy caliente incorporamos los tomatitos y le damos un par de vueltas. No es necesario que se frían, estamos buscando que se templen y que desprendan todos sus aromas pero tienen que estar crudos. Los sacamos de la sartén, los cortamos en mitades y los acompañamos de un trozo de cebolleta fresca cortada muy fina, un chorrete de vinagre de jerez y el aceite que hemos utilizado para saltear los tomates.

Emplatamos las truchitas acompañadas de esta particular ensalada de tomates cherry. ¡Es una auténtica combinación ganadora! ¡Ya me contaréis que os parece!

¡Que aproveche gamberros!

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Salt&Pepper

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