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Cherry Cheesecake

¡Hola Gamberros! ¿Existe algo mejor que un buen trozo de tarta de queso? Pues sí, un buen trozo de tarta de queso y cerezas. Lo he llamado cherry cheesecake por esto de ser algo más internacional… ¡Jjajajajajja!

He modificado algún ingrediente y también alguna cantidad de la tradicional tarta de queso para poder introducir las cerezas sin arruinar su increíble textura cremosa. El resultado es realmente espectacular. Los sabores, la textura y la cereza la convierten en una tarta perfecta para la primavera- verano. Si no es temporada de cereza también podéis usar otro tipo de frutas siempre y cuando no tengan una gran cantidad de líquido pero, personalmente, os confesaré que la de cereza es insuperable.

Cherry cheesecake

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Ingredientes para 8- 10 raciones:

Para la base:

200 g. de galletas María
50 g. de mantequilla

Para la crema:

4 huevos medianos
4 cucharadas colmadas de maicena
½ sobre de levadura
400 g. de queso de untar (2 tarrinas)
6 cucharadas de azúcar
300- 400 g. de cerezas deshuesadas
500 ml. de nata para montar
Mantequilla y harina para enharinar el molde

Lo primero que vamos a hacer es forrar la base de un molde desmoldable con papel de hornear y enharinar las paredes con ayuda de un poco de mantequilla.

El siguiente paso es triturar las galletas María hasta convertirlas en un polvo fino. Le agregamos la mantequilla previamente derretida en el microondas y lo mezclamos todo bien. Volcamos esta mezcla en el molde de tarta y la presionamos en el fondo creando una capa homogénea. Os recomiendo que la base suba un poco por las paredes, evitaremos que se salga la mezcla que vamos a colocar encima y visualmente queda mucho más atractivo. Encendemos el horno al 200 ℃ e introducimos el molde con la base de galletas. La mantendremos en el horno el tiempo exacto que nos cuesta realizar la crema de nuestra tarta de queso.
Ponemos en un bol los huevos, la maicena, la levadura, el queso de untar, el azúcar y la nata para montar y l0 batimos hasta conseguir una mezcla homogénea y cremosa. Sacamos el molde del horno, vertemos la crema, colocamos las cerezas en la parte de arriba e introducimos nuevamente en el horno. La hornearemos durante 50 minutos a 200 ℃. Una vez haya transcurrido este tiempo, observaremos que los bordes de la tarta están dorados y el centro está amarillo clarito y algo húmedo. Todavía la tarta no está terminada de hacer, debemos dejarla en el horno apagado hasta que la tarta se enfríe del todo. El calor residual del horno terminará de hacerla. Una vez esté fría nuestra cheesecake, es recomendable dejarla en el frigorífico entre 8 y 12 horas. La tarta bajará un poco y es posible que se agriete, no os preocupéis, es normal.

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Transcurrido este tiempo comprobaréis que se puede desmoldar sin problema. Os aconsejo acompañar esta tarta con una buena taza de café con leche. ¡Es impresionantemente ricaaaa! ¡Os dejo, gamberretes, que tengo un pedazo de tarta de cereza esperándome! ¡Mmmmmmmmm! ¡Jjejejej!

¡Que aproveche gamberros!

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Salt&Pepper

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