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Ensalada gamberra. ¡Despídete de las ensaladas aburridas!

¡Hola gamberros! Yo reconozco que la mayoría de las ensaladas me aburren soberanamente. Casi todas tienen el mismo aspecto, un sabor parecido… ¡Son aburridísimas! Por esta razón decidí crear una ensalada que fuera atractiva, divertida y deliciosa. Me atraen mucho los platos basados en la tierra y este, concretamente, está inspirado en la huerta navarra. Me recuerda a los días de verano en los que recogemos los tomates de la mata, al aroma de la tierra recién regada o a los primeros espárragos trigueros emergiendo erguidos hacia el cielo.

Hoy vamos a hacer una ensalada gamberra. Yo creo que resume perfectamente la filosofía de mi cocina por lo que el apelativo de “gamberra” era inevitable. ¡Jejejjeje! ¡Espero que la disfrutéis mucho! Es una ensalada muy divertida de hacer y de comer. ¡Ale! ¡Basta de cháchara y a currar! 🙂

Ensalada gamberra

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Ingredientes:
– 12 tomates cherry
– Perlas de mozzarella
– 1 cuña de queso parmesano
– 1 taza de pistachos pelados sin tostar
– 1 bolsa de rúcula
– 1 taza de nueces peladas
– 2 ajos
– 1 manojo de espárragos trigueros
– Aceite virgen extra
– Pimienta
– Sal
– Sal Maldon en escamas

Los tomates son los protagonistas indiscutibles de nuestra ensalada. En esta ocasión, vamos a rellenarlos de un pesto de rúcula y nueces. ¡Os va a encantar! Os recomiendo hacer mucha cantidad de pesto porque es realmente bueno y combina con un montón de cosas. A mi me encanta, incluso, untado en tostadas.

Vamos a empezar elaborando el pesto. Trituramos la rúcula (reservando unas cuantas hojas para la presentación de la ensalada), las nueces, 2 cucharadas de agua, una buena cantidad de parmesano cortado pequeñito, los ajos, la sal y la pimienta. Se le va incorporando el aceite poco a poco hasta que quede una pasta fina y espesa. La consistencia del pesto lo podéis modificar agregándole más o menos agua. Si hacéis mucha cantidad de pesto, os recomiendo meterlo en un tarro y cubrir la superficie con aceite para que no se ennegrezca. Os puede durar 3 o 4 días en la nevera perfectamente.

Como ya hemos comentado, nuestros protagonistas son los tomates. Vamos a proceder a pelarlos. Para poder realizar esta labor con facilidad, cogemos los tomates, les hacemos un corte superficial en la base del tomate y se escaldan en agua hirviendo. A medida que se van sacando, se introducen en un bol de agua con hielo (baño inverso) para parar la cocción. Ahora, se podrán pelar fácilmente. Les cortamos la tapa a los tomates y se vacían teniendo mucho cuidado de no romperlos. Se rellenan con el pesto, se les vuelve a poner la tapa y se reservan en el frigorífico.

El punto crujiente del plato lo van a aportar las puntas de espárragos trigueros a la plancha. Cortamos las puntas de los trigueros y los pasamos por una sartén bien caliente hasta que adquieran un precioso tono dorado. Los salpimentamos. Cuando los saquemos de la sartén, les cortamos un poco la base para poder colocarlos de pie en el plato de presentación.

Por otro lado, trituramos los pistachos hasta obtener un polvo fino.

Para realizar la presentación yo os propongo que alternéis los tomatitos rellenos de pesto con los espárragos puestos de pie y las perlas de mozzarella parcialmente rebozadas en el pistacho. Colocamos bajo los tomates las hojas de rúcula que teníamos reservadas. Como toque final, picad el parmesano de manera que no quede muy fino y espolvorearlo por encima de la ensalada a modo de lluvia. Para que los tomates brillen, os recomiendo que pinceléis los tomates con un buen aceite de oliva y los coronéis con unas escamas de sal Maldon. Cuidad la presentación para que resulte apetecible. 😉

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Bueno, gamberros, esta es la receta de mi ensalada favorita. ¡Espero que os guste tanto como a mi!

¡Qué aproveche gamberros!

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Salt&Pepper

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