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Bombones de queso casero con chutney de melocotón. ¡Bienvenidos a Salt&Pepper!


          Bienvenidos a Salt&Pepper gamberros! Os invito a entrar en mi cocina y os aviso que aquí absolutamente todo es posible. Como buen anfitrión os voy a recibir con unos Bombones de queso casero acompañados de chutney de melocotón. Es posible que en mi familia me corran a gorrazos cuando desvele uno de los secretos mejor guardados del recetario familiar: la elaboración de queso casero con yogur. Pero si hay que ser gamberro, se es gamberro, ¿no? ¡Jjejejejej! Así que esto queda entre tu y yo, ¿vale? 😉

Bombones de queso casero con chutney de melocotón

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Ingredientes

Bombones de queso:

– ½ Litro de yogur griego

– Sal

– Pimienta

– Ajo

-Hierbas aromáticas

– Semillas (yo utilizo de lino pero podéis utilizar semillas de amapola, sésamo, pimienta…)

Chutney de melocotón:

– 5 melocotones grandes

– 1 cebolla

– 1 zanahoria

– 2 cucharadas de azúcar

– 1 diente de ajo

– 2 bayas de cardamomo

– Pimienta

– Semillas de cilantro

– Canela

– 2 Chiles

– 2 clavos

– 1 pizca de nuez moscada

          Antes se realizaba este queso con yogures que tenían un alto porcentaje de grasa pero ahora tenemos los maravillosos yogures griegos que hacen la misma labor. La transformación del yogur en queso es algo realmente sorprendente, satisfactorio y muy fácil. ¡Os va a encantar! Os voy a explicar este proceso por pasos:

Paso 1- Se coloca un bol grande, un colador encima que se apoye sobre las paredes del recipiente (no sobre el fondo), de manera que haya bastante espacio entre el colador y el culo del bol, y una tela limpia de lino.

Paso2- Se echa la sal sobre el yogur y se vierte sobre la tela (que está sobre el colador, que está sobre el bol…).

Paso3- Cogemos las  4 puntas de la tela, las juntamos y las retorcemos para que el yogur quede encerrado en el interior bien prieto. Ya notareis como al retorcer el lino, empieza a salir el suero. Estamos exprimiendo el yogur para que expulse toda el agua.

Paso4-  El yogur, bien tapado por la tela, se coloca sobre el colador y se introduce en la nevera. Hay que ponerle peso encima para que suelte todo el agua. Yo suelo ponerle un par de cajas de leche. Hay que dejarlo reposar 24 horas. Cuando veáis que el bol está lleno de suero, vaciadlo para que no se moje el queso.

Paso5- ¡Ya tenemos nuestro precioso queso! Queda con una textura un poco más dura que el queso de untar y con un sabor más intenso.

          Una vez obtenido el queso lo ablandamos con el tenedor hasta que quede más cremoso. Le añadimos pimienta, un ajo machacado y las hierbas aromáticas que tengáis a mano. Yo le he puesto cebollino, copos de chile seco, perejil y romero pero vosotros le podéis poner las hierbas que más os gusten. Incluso queda muy rico si le añadimos una lata de anchoas machacadas con el mortero o un tomate seco picado finamente. Ha llegado el momento de dejar volar la creatividad y crear vuestro queso personal e intransferible. Una vez hayamos añadido los sabores deseados, dejamos que el queso repose dos horas más o menos para que recupere la consistencia.

         Pasado el tiempo necesario nos echamos un poco de aceite en la mano y vamos cogiendo porciones del queso y haciendo bolitas que depositaremos en un plato con semillas para rebozar los bombones. Yo he usado semillas de lino pero, nuevamente, aquí también podéis dejar vuestro sello personal. Os sugiero semillas de amapola, sésamo y, para los más valientes, copos de chile seco. ¡¡¡Ya tenemos nuestros elegantes bombones de queso casero!!!!

          Para acompañar los bombones os propongo un chutney especiado de melocotón. Comenzamos sofriendo la cebolla, el ajo y la zanahoria a fuego fuerte. Cuando estén doradas las verduras, se echan las especias y el chile sin las semillas para que se tuesten un poco y suelten todo el aroma. Hay que tener cuidado porque las especias se queman enseguida. Cuando se tuesten un poco se echan los melocotones cortados a trozos pequeños, el azúcar y se baja el fuego. Se deja reducir. Cuando se haya evaporado todo el agua, se retira el cardamomo y se tritura con la batidora.

Esta mermelada especiada es una explosión de sabores en la boca. Es delicada, sabrosa y tiene un color dorado muy apetecible. Aunque yo he echado estas especias al chutney, no dudes en cambiarlas por otras que te apetezcan más. Esta salsa maravillosa la puedes usar, también, para acompañar carne, jamón de York, pechuga de pavo, roastbeef, mortadela siciliana, quesos, cabeza de jabalí… Convertirán una triste tabla de embutidos en un plato sorprendente y delicioso.

¡Qué aproveche gamberros!

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Salt&Pepper

8 Comments

  1. Me doy por recibida solo por lo que he probado hoy!!! que seguro en breves lo publicas!!! eres un chef increiblemente gamberro!! animo con esta iniciativa tan deseada, tan esperada!! un abrazo de tu gamberra seguidora!!

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